top of page

Este es un patrón de mi linaje que decidí romper…



Crecí en una familia en la que estaban totalmente naturalizadas las discusiones y en ellas, los gritos



Literalmente volaban los platos por las ventanas



y por momentos yo sentía que estaba en medio de un campo de batalla



entre titanes: mi madre y mi padre



Y es por eso, que aunque de niño sentía miedo, de adulto crecí repitiendo la vivencia con mis parejas



- No sabía gestionar la rabia


- No sabía cómo poner límites


- No encontraba palabras para expresarme


- Reprimía las emociones y somatizaba en el cuerpo



Lo cierto es que mis vínculos se degradaban poco a poco..



Hasta que de un día para otro, mi pareja se fue



Y en ese vacío de dolor, pude ver todo lo que estaba repitiendo



Me estaba pareciendo a lo que menos quería: a la forma en que actuaba mi padre



Es por eso, que el dolor de la pérdida se transformó en alimento para el cambio



Pude reconocer que:



- Dentro mio existe un niño herido que atender


- Que tenía que aprender a gestionar mis emociones


- Que mi cuerpo es la vía para aprender a sentir


- Y mi voz el instrumento para expresarme asertivamente



Así fue que aprendí a atravesar momentos difíciles sin sentirme abrumado



Y comenzar a romper ese viejo patrón de linaje



ofreciéndole a mi hija un ejemplo sano de cómo resolver conflictos



y la posibilidad de que aprenda a relacionarse con sus emociones



de una manera mucho más consciente

 
 
 

Comentarios


bottom of page